PLATAFORMA RURAL

17.7.09

El rey de los mares (El Periódico de Catalunya)

El rey de los mares

GUSTAVO Duch
En España tenemos –en plural, porque nuestros impuestos europeos han contribuido con 10 millones de euros– dos barcos atuneros, el Albatun Dos y el Albatun Tres, capaces cada uno de ellos de capturar en un viaje unas 3.000 toneladas de atún. Eso, calculando a lo bruto, daría para rellenar unos 60 millones de latas de atún. Una lata per cápita en cada viaje representa muy bien la capacidad esquilmadora de estos barcos. Y parece que la política pesquera de la Unión es lo que prima.
Las medidas para mejorar la transparencia que está aplicando la UE nos permiten ahora conocer adónde van las subvenciones a la pesca, de las cuales España ha venido percibiendo casi la mitad de todas ellas. En su mayoría han sido destinadas a la construcción de nuevos y más potentes buques como los gemelos albatunes o para modernización de la flota. En cambio, se recibe muy poco para apoyar la pesca artesanal (la única sostenible) que busca alternativas propias con movimientos como el Slow Fish. En temas de pesca, más capacidad es una mala noticia.

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Gustavo Duch Guillot
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15.7.09

PREOCUPACIÓN CERO COMA CERO DOS

PREOCUPACIÓN CERO COMA CERO DOS
GALICIA HOXE. OPINIÓN. 15 de julio de 2009


Hace un par de semanas algunos grupos políticos instaron al Presidente Zapatero a suprimir los Ministerios de Cultura, Vivienda e Igualdad. -Es tiempo de crisis- dijeron. Ya estamos como siempre priorizando la diosa Economía por encima de todas las cosas. Explica Antonio Baños en su libelo "La economía no existe" que nuestra civilización se rige por la Doctrina económica igual que los romanos lo hacían observando el hígado de un animal muerto, y así nos va. Nadie en su sano juicio –me dirán- propondría suprimir, en temporada de déficits, el Ministerio de Economía y Hacienda, pues vale, pero también son deficitarias las realidades en vivienda, cultura e igualdad entre géneros.

Sobre este último punto el gobierno del Estado presenta a mediados de mes su informe de cumplimiento a la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres de las Naciones Unidas. Veremos que dicen, pero algunos datos facilitados por la Plataforma de Impacto de Género YA datos nos adelantan el resultado:"En el Estado español (…)persisten los estereotipos de género y la discriminación que se derivan de ellos en todas las facetas de la vida: división sexual del trabajo y escasa corresponsabilidad de hombres, Estado y empresas; violencia sexual, física, psicológica, médica, judicial (…), económica, política, cultural; sistema educativo no basado en la coeducación; medios de comunicación y publicidad sexista; persistencia de la feminización de la pobreza, que afecta a 1 de cada 3 mujeres mayores de 65 años; escaso reconocimiento social a trabajos de cuidados que llevan a una segregación y discriminación permanentes en el mercado laboral, en términos de salario: (brecha del 20% en 2007), puestos de trabajo (1/3 de quienes dirigen empresas son mujeres), tipos de contrato (el 83% de personas con contrato parcial son mujeres), profesiones (1 de cada 7 mujeres empleadas están en trabajos de limpieza o similares), agravándose además si se trata de mujeres rurales (jornadas laborales de más de 60 horas sin reconocimiento) o la condición de migrante (son el 50% quienes realizan trabajo doméstico)."

Dedicar fondos públicos (o disponer de un Ministerio) para combatir esta realidad parece que no es oportuno cuando el presupuesto previsto para el 2009 ha sido de 80,96 millones de euros, que supone el 0.02% del gasto no financiero del Estado español. Excusas.

Gustavo Duch Guillot

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7.7.09

LA EVOLUCIÓN DE LAS SEMILLAS (Diario de Navarra)

La evolución de las semillas
DIARIO DE NAVARRA. OPINIÓN. 7 de julio de 2009

Cuando hace unos diez mil años las mujeres y hombres se iniciaron en las tareas agrícolas arrancó lo que hoy, con un pelín de arrogancia, conocemos por biotecnología ("toda aplicación tecnológica que utilice sistemas biológicos y organismos vivos o sus derivados para la creación o modificación de productos o procesos para usos específicos" , según el Convenio sobre Diversidad Biológica de 1992). Ahora que celebramos el 150 aniversario de la publicación de "El Origen de las Especies" de Charles Darwin, propongo hacer una clasificación de las estrategias biotecnológicas en función de su paralelismo o no con el paradigma introducido por él: la diversidad permite a la vida adaptarse y expandirse. Entonces tendríamos dos categorías, las modificaciones biotecnológicas que generan diversidad y las que por el contrario uniformizan.

Dentro del primer grupo tendríamos, por ejemplo, la domesticación de una especie vegetal salvaje, como el teosinte, que a partir de la selección por las manos campesinas, en el proceso de plantar y seleccionar, de la prueba y error, cultivo tras cultivo (aprovechando mutaciones y la propia selección natural) derivó en una nueva especie, el maíz y sus múltiples variedades, sustento de muchas culturas. Podríamos hablar de un proceso de selección en la naturaleza exitoso acompañado por la sabiduría y tenacidad del ser humano buscando caracteres adecuados que potenciar. Una mejor adaptación a su realidad climática, a las características del suelo, un sabor determinado, etc. Una vez "conseguidas" estas nuevas especies o variedades el esfuerzo consiste en mantenerlas "en activo" y evitar que pierdan sus rasgos privilegiados. Es un proceso biotecnológico de primera magnitud al alcance y en las manos campesinas.

El segundo grupo de modificaciones llegó de la mano de una tecnología más puntera –dirán-, más especializada –dirán-, casi casi de laboratorio. Este es el proceso de la revolución verde, donde también con el objetivo de mejorar algunas características se forzó la hibridación entre diferentes variedades. Con este acelerón sobre los ritmos naturales aparecieron también nuevas variedades de trigos o maíces, por ejemplo, aunque al reproducirse van perdiendo ese vigor, esa característica que se venía buscando. Viene a ser como la Sirenita, que para conseguir andar con piernas humanas tuvo que sacrificar el habla. Así nos encontramos que desde la introducción de estos híbridos comerciales, impulsada por administraciones, empresas, etc., inundando el mercado con semillas homogéneas –patentadas y con derechos de propiedad intelectual-, sin intercambios y sin resiembras, el número de variedades de muchas especies comestibles ha disminuido drásticamente. Se globalizó una tecnología vetada para casi todas y todos que rebajó el censo de la naturaleza.

Dentro de este estilo de entender la tecnología nos encontramos a los OGM, las semillas modificadas genéticamente, donde en otro proceso artificial –muy artificial-, se introducen genes de una especie (de una bacteria, por ejemplo) en otra especie muy lejana (por ejemplo en una planta), para generar un nuevo híbrido artificial que no se puede reproducir. Un sueño mitológico como los centauros mitad humanos, mitad caballos, contrario a los principios naturales de la multiplicación de las variedades, elemento fundamental del milagro de la sobrevivencia.

Si a la depredación consumista de la especie humana exterminadora de muchas especies animales y vegetales le sumamos la multiplicación de seres transgénicos uniformes y estériles, la reducción de la biodiversidad será dramática. Más si cabe cuando la agricultura deberá afrontar las consecuencias del cambio climático y necesitaremos del máximo número de variedades fértiles y adaptadas posibles. Sr. Darwin, ¿qué opina de estos cuentos mitológicos, de estos cuentos de sirenas?

Gustavo Duch Guillot
Ex Director de Veterinarios Sin Fronteras
Colaborador de la Universidad Rural Paulo Freire



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6.7.09

MONOPOLY RURAL --- diario PÚBLICO

Monopoly rural

06 Jul 2009. OPINIÓN. DIARIO PÚBLICO

GUSTAVO DUCH

dominio-07-06.jpgLa periodista Amy Goodman cuenta que, en 1998, visitó a la familia de Ken Saro-Wiwa, el poeta y activista nigeriano ahorcado, junto a ocho compañeros más, tres años antes por las fuerzas militares nigerianas, acusado de liderar el enfrentamiento del pueblo Ogoni frente a la transnacional Royal Dutch Shell. El padre de Ken –dice Amy– fue muy claro: "Shell fue la primera empresa que el gobierno nigeriano utilizó para saquear nuestra propiedad, para quemar nuestras casas (…). Shell tiene las manos manchadas de sangre en el asesinato de mi hijo". Aunque la petrolera niega cualquier implicación, este pasado mes de junio acaba de aceptar pagar unos 11 millones de euros para poner fin al juicio que afrontaba al respecto frente al Tribunal Federal de Nueva York.

Shell llegó a las tierras de Nigeria en 1958, igual que otras petroleras lo hicieron a otros países empobrecidos del Sur, en busca de su Dorado: los yacimientos petrolíferos del delta del Níger. Su presencia significó la destrucción de los bosques, de los manglares y la contaminación de todo el territorio (aire, agua y tierra) indígena usurpado. Muchas comunidades fueron expulsadas y otras vienen sufriendo desde entonces graves problemas de salud y de dificultades para acceder a los recursos productivos básicos. Contra todo eso luchó Saro-Wiwa y Shell fue, como decía su padre, la primera empresa, pues 20 años después siguen desembarcando otras que capitanean el renovado interés de algunos países por el control de un bien tan preciado como el petróleo: la tierra cultivable.

La población aumenta, el clima se calienta y el libre mercado capitalista se demuestra como un modelo fallido. Ante estas evidencias, algunos países (sobre todo aquellos muy industrializados y con pocas tierras agrícolas) ven peligrar el abastecimiento de alimentos para su población. No tienen capacidad agrícola suficiente y las puertas de los mercados se pueden cerrar, como ocurrió durante la crisis alimentaria del año pasado. Solución: alquilar o comprar tierras que producirán alimentos. El petróleo se acaba, muchos gobiernos apuestan (que remedio –dicen–) por las energías renovables y surgen los agrocombustibles como nuevo milagro tecnológico. Pero su eficiencia es muy baja (en algunos casos incluso negativa) y se requieren enormes extensiones de tierra para llenar los depósitos del planeta. Solución: alquilar o comprar tierras que producirán biodiesel o bioetanol. La burbuja puntocom ya explotó hace años, la detonación de la burbuja inmobiliaria aún resuena y, mientras se elucubra en dónde multiplicar el capital, los fondos financieros ya tienen un plan: invertir sobre fondos de inversión ligados a la tierra agrícola. Solución: alquilar o comprar dichas tierras.

Sólo explorando la Nigeria de Saro-Wiwa y gracias a los datos aportados por la periodista Stefania Muresu podemos hacernos una idea de la presión que todos estos factores generan sobre las hectáreas fértiles de muchos otros países. El Gobierno nigeriano ha facilitado que, a través de la empresa Casplex Company, sus socios chinos han comprado 15.000 hectáreas de tierra para el cultivo de yuca para producir etanol. Que la alemana Hagen & Co Engineering Gbr ha adquirido amplias zonas fértiles en diferentes comunidades del delta del Níger para el cultivo de agrocombustibles y transgénicos para alimentación. Que Food for All International (FFAI) and Centre for Jatropha han adquirido terrenos cultivables en muchas comunidades en el Delta del Níger donde ya han empezado el cultivo de la planta de jatropha para producir más agrocombustibles. Y, como pasó con la presencia de las petroleras, los efectos sobre la población originaria se repiten y se repetirán.

Es tan alarmante, global y rápido este proceso de acaparamiento de tierras (sólo en los últimos tres años, según datos del International Food Policy Research Institute, 20 millones de hectáreas de tierras agrarias han sido objeto de transacciones que implican a compradores extranjeros, es decir, una superficie similar al área agrícola de toda Francia) que a las voces críticas de algunas ONG y movimientos campesinos se ha sumado la propia FAO (Organización Mundial de la Alimentación) y la Relatoría Especial de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Alimentación. Su relator Olivier De Schutter ha solicitado a los líderes del G-8 que en la cumbre que van a celebrar en Italia este mes de julio se aborde el tema de estas "inversiones en la agricultura", reclamando una regulación sobre las mismas. De Schutter y la FAO son, a mi juicio, muy confiados, porque entienden que una regulación ética "podría ser positiva, después de muchos años en los que ha habido falta de interés en el mundo por invertir en la agricultura". Proponen que los inversores firmen contratos con las autoridades locales, en lugar de optar por comprar tierras; que los inversores se comprometan a que una parte de la cosecha obtenida se venda en el país; que se minimicen los cultivos que se usarán como materias primas para biocarburantes; que los Gobiernos y los inversores promuevan sistemas agrícolas que incrementen el empleo local –en lugar de otros mecanizados– y en dar prioridad a producciones más ecológicas, así como a la gestión sostenible del agua. Son muy confiados porque, con la propagación de tratados bilaterales de libre comercio, estos especialistas en la especulación se han asegurado que sus inversiones no tengan que acatar condiciones. Comparto, en cambio, el grito de los campesinos en América Latina a favor de su soberanía sobre sus recursos, "La tierra no se vende. Se trabaja y se defiende". Como la defendió el poeta nigeriano que escribió: "Los cuerpos se han multiplicado. Y cubren la tierra. El xilófono del jefe muerto. Ahí continúa, ha olvidado el pasado. Los espíritus ancestrales caminan a casa. Caminan llorando. Las tierras huérfanas se lamentan".


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1.7.09

LA AMAZONÍA ESPAÑOLA (Galicia Hoxe)

LA AMAZONÍA ESPAÑOLA

GALICIA HOXE. A la orilla del agua. Gustavo Duch Guillot


"Hemos ganado, nos sentimos triunfadores, pero es lamentable que el gobierno, que pudo haber solucionado esto antes, haya esperado que se dé tanta violencia, que hayan tantos muertos, para derogar estas leyes". Estas son las declaraciones de Salomón Awananch, presidente del Comité del paro amazónico, cuando el pasado 17 de junio el Congreso peruano anuló las llamadas "leyes de la selva". Dos meses de protestas, muertos, heridos y desaparecidos han sido necesarios para retroceder los planes que Alan García tenía diseñados para llevar a liquidación total -ahora en la crisis parecía un buen momento: todo se liquida, todo se remata- lo que este señor considera patrimonio personal. Sin considerar que Perú ratificó convenios que garantizan los derechos indígenas su gobierno aprobó esos decretos que ampliaban los territorios amazónicos disponibles para malvenderlos a empresas transnacionales de los EE.UU. y de la Unión Europea.


¿Por qué han demostrado tanta determinación los pueblos nativos? Entre otras razones porque ya conocen las secuelas de este modelo extractivo-exportador. Como explican los investigadores Martí Orta y Joan Martínez Alier, del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales y de la Universitat Autónoma de Barcelona respectivamente, hoy en día el 70% de la Amazonía peruana está concesionada a compañías petroleras que se superponen con territorios indígenas, áreas naturales protegidas e incluso con territorios de pueblos en aislamiento voluntario. Los conflictos ecológicos y sociales se pueden describir y detallar (deforestación debido a la presencia de vías de acceso, plataformas de perforación y oleoductos; contaminación debido a derrames de petróleo y descarga de agua contaminada; desaparición de la biodiversidad por las actividades de prospección sísmica, etc.) pero creo que, desde nuestros Territorios Libres de Petróleo, no somos capaces ni tan sólo de imaginar. Como tampoco soy capaz de imaginar que de esos dominios okupados nuestras estimables Repsol y Cepsa operan en 13 lotes por un total de 10 millones de hectáreas, más o menos. Una superficie equivalente al 20% de España. Todo este sacrificio por sacar al exterior unos millones de barriles de petróleo que mmmm,  doblaría la producción anual de petróleo de la Amazonía Peruana lo que no permitiría ni tan siquiera suministrar el petróleo necesario para un día de consumo mundial.

 

Gustavo Duch Guillot

 

 

 



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Honduras: que nada pueda cambiar (El Correo VAsco)

01.07.09 -GUSTAVO DUCH GUILLOT. OPINIÓN
Parece que ahora ya tenemos la información precisa. Pero hasta hace unos pocos días la situación que atravesaba Honduras se nos presentaba, en la mayoría de medios de comunicación, bajo un único prisma. Ese enfoque cansino que todo lo interpreta con los adjetivos habituales de chavismo, populismo, apego al cargo, etcétera. La crueldad que significa un golpe de Estado, los recuerdos que trae ver a los militares tomando los espacios ciudadanos y políticos y algunas evidencias han desmontado buena parte de ese discurso ideológico, y se ha abierto espacio a otras lecturas. Un discurso que sólo puedo entender desde la reacción a cualquier movimiento fuera de lo 'políticamente correcto'. O lo que es lo mismo, contrario de antemano a cualquier soplo de aire que pueda mover un paisaje donde estamos cómodamente instalados.
Mientras nos inundaban con imágenes de Evo Morales o Hugo Chávez del estilo 'que viene el coco, que viene el coco' se olvidaron de explicarnos elementos clave. Por un lado, que el ciertamente errático Gobierno de Zelaya decidió mirar hacia el campo, a las organizaciones sindicales, a las organizaciones indígenas y romper con el modelo de libre mercado que se promueve desde EE UU (sustentado en el llamado Acuerdo de Libre Comercio de las Américas), no por capricho, no sólo por el petróleo de Venezuela, sino porque son muy negativas las consecuencias que estos acuerdos provocan sobre las clases más humildes de los países latinoamericanos que los firmaron. Que se lo pregunten por ejemplo a las familias campesinas de México. Por otro lado, se ha informado repetidamente sobre la supuesta inconstitucionalidad de la propuesta de consulta de Zelaya, pero es difícil leer que el tal Micheletti, ascendido a presidente interino, logró imponer su candidatura como precandidato a la presidencia de República en las primarias celebradas el invierno pasado, aun cuando por la ley hondureña está establecido que ningún presidente del Congreso Nacional -asiento que ocupaba Micheletti- podría postularse a dicho cargo. Elecciones para la presidencia que perdió, presidencia que con los votos de los carros blindados ahora ocupa.
Discursos, decía, que se sostienen sobre los mismos cánones que están detrás del golpe de Estado. ¿Qué preocupación existe ante la propuesta de consulta del presidente Zelaya para iniciar un proceso de renovación de la Constitución de Honduras? Pánico a que las cosas puedan cambiar y perder así el poder que durante muchos años han controlado y ha permitido a una rancia oligarquía agroexportadora seguir en la cima, sin importar las desigualdades o injusticias sociales derivadas. Por ello desplegaron inicialmente una serie de ardides legales para impedir, como fuera, la consulta popular pero -para mayor seguridad y para que nada se nos escape- solventaron, con el secuestro del presidente y la canciller del país, el golpe de Estado y manteniendo a la población en estado de sitio y bajo dura represión. Más allá de la opinión que podamos tener de la gestión de Zelaya y de cómo aborda los procesos que quiere abrir, no confundamos las cosas, todo es pura resistencia a la pérdida de poder.
¿Y qué es lo que debería cambiar? Si hablamos de Honduras, como cualquier otro país con una base económica fundamentada en la vida rural, el dato más significativo suele ser la distribución de la propiedad de la tierra. Aproximadamente tenemos que unas 125.000 familias no tienen acceso a la tierra y, junto con unas 80.000 familias que tienen menos de una hectárea, suman un total de 200.000 familias campesinas (casi la mitad de la población rural de Honduras) que se encuentran en condiciones, lógicamente, muy precarias de vida. En cambio tenemos que sólo un 1,6% del censo rural dispone a sus anchas del 40% de los mejores suelos agrícolas hondureños.
Pero tan claras parecen la cosas que después de muchos años nos encontramos con una condena internacional unánime y generalizada al golpe de Estado, lo cual a quien hubiera echado cálculos y réditos de estas maniobras le tiene que estar preocupando. Zelaya será restituido. El pueblo hondureño, como me decía ayer el líder campesino Rafael Alegría frente al Palacio de Gobierno (aún sabedor de que sobre él recae una orden de aprensión) defenderá su soberanía, y los procesos de cambio abiertos en otros países de Latinoamérica, como Paraguay, Bolivia o Ecuador, saldrán fortalecidos.
 
Gustavo Duch Guillot
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27.6.09

UN POQUITO MÁS ARRIBA (Revista Altermundo)

UN POQUITO MÁS ARRIBA

Altermundo

En los paisajes de la sabana destaca la jirafa y su cuello larguirucho. Más de 2 metros de cuello para asegurarse poder comer así las hojitas de acacias que los otros animales más bajitos no pueden alcanzar. Y por si acaso, los dioses evolucionistas le concedieron una lengua de casi medio metro: para llegar un poquito más arriba, un poquito más alto.

-Pobres acacias indefensas. Las jirafas glotonas acabarán con ellas.

-¡Para nada! Cuando una acacia está siendo devorada por una jirafa, alerta a las otras acacias de su familia, -¡que vienen las jirafas, que vienen las jirafas!- y sus colegas acacias segregan una sustancia amarga que, egss, no les gusta nada a las jirafas, y entonces se van más lejos a buscar otras acacias distraídas.

Por eso los estudiosos de la naturaleza, como el biólogo Frederic Vester, explican que ella, la naturaleza, es la única empresa que nunca ha quebrado en unos 4.000 millones de años. Pero nosotros, los sangrecaliente, o sustituimos urgentemente nuestra empresa capitalista por una que imite a la naturaleza y su equilibrio inteligente, o nos quedan unos pocos años menos.

A esto se le llama biomimesis. 

Gustavo Duch Guillot 
 

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Pelícanos y tortillas

HACIENDO TORTILLAS

CARTA AL DIRECTOR. LA VANGUARDIA.

 

En una carta publicada el pasado 25 de junio en estas páginas, la Fundación Antama, cuestiona la información que ofreció el artículo "Chefs antitransgénicos" en este periódico a propósito de la Iniciativa de Legislación Popular que la campaña Som lo que Sembrem gestiona para conseguir que nuestros representantes políticos aborden el siempre conflictivo tema de los alimentos modificados genéticamente.

El Sr. Quintana en su carta despliega una serie de argumentos técnicos que son cuanto menos imprecisos. Porque es desde la imprecisión, desde el parece que, del probemos a ver qué pasa, corramos el riesgo, etc. que se han implantado los cultivos transgénicos. Sus argumentos los vamos a rebatir sin cansar a los lectores con datos y referencias que existen en abundancia, pero de antemano una información relevante: el transgénico que se cultiva en España, el maíz Bt, ha sido recientemente prohibido en  Alemania, Francia, Grecia, Austria, Hungría y Luxemburgo.

Efectivamente el maíz Bt sólo está permitido para consumo animal pero desde el consumo de carne, huevos y leche de una manera u otra llega a nuestros estómagos. Estos alimentos no están etiquetados conforme han sido o no alimentados con piensos transgénicos. Pero es que además se ha demostrado que el maíz Bt ha contaminado a los maíces aptos para la alimentación humana. En definitiva, no podemos elegir entre alimentación con o sin transgénicos.  No se puede hablar de que "no se han detectado ni denunciado efectos perniciosos para la salud" –como dice el Sr. Quintana- cuando no se ha realizado ningún estudio epidemiológico. Pero lo que sí existen son estudios de laboratorio que muestran efectos negativos en el sistema inmunológico y en la fertilidad. Acaba diciendo que no pasa nada porque el maíz produzca él mismo su propio insecticida, que gracias a eso se fumiga menos. Pues resulta que este insecticida fumigado una vez expuesto al sol se degrada en menos de dos semanas, mientras que el insecticida que contiene el maíz Bt puede tardar hasta 200 días en degradarse, lo que supone una exposición crónica del maíz al insecticida mucho más intensa.

Y si resulta que con los transgénicos tenemos sospechas serias de sus repercusiones en la salud, que hay problemas de plagas y resistencias, que disminuyen la biodiversidad de la naturaleza, etc. ¿qué problema hay en solicitar una moratoria de estos cultivos? La respuesta ya la saben Ustedes: que caerían los ingresos de las empresas que se aglutinan bajo la Fundación Antama.

Acabo con unos versos de Robert Desnos: "El capitán Jonathan/ a la edad de dieciocho años/ captura un pelícano/ en una isla del Extremo Oriente./ El pelícano de Jonathan/ por la mañana, pone un huevo muy blanco/ del cual sale un pelícano/ que se le parece extraordinariamente/ Y este segundo pelícano/ pone, a su vez un huevo muy blanco/ del que sale inevitablemente/ otro, que lo mismo hace/ Esto puede durar mucho tiempo/ si antes no se hace una tortilla". Empresas transgénicas metidas en la cocina: haciendo tortillas.

 

Gustavo Duch Guillot

Campaña Som lo que Sembrem

 



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20.6.09

Invasores en la Amazonia - El Periódicode Catalunya

Invasores en la Amazonia

OPINIÓN. GUSTAVO Duch

Si pensamos en un territorio saqueado de sus recursos naturales y destrozado ecológicamente mientras se acorrala a sus poblaciones originarias, seguramente visualizaremos la Amazonia. La extracción de caucho, la tala de madera y la expansión de la frontera agraria para dar paso a la soja o la ganadería son algunas de estas rapiñas. Y ahora, en Perú, tenemos un nuevo conflicto abierto. El Tratado de Libre Comercio entre Perú y EEUU lleva al Gobierno peruano a plantear el desalojo de pobladores indígenas de sus tierras –con petróleo en su subsuelo–, vulnerando así derechos reconocidos en la Constitución del Perú o la Declaración de los Derechos Indígenas de la ONU.
La resistencia de la sociedad civil y de algunos países del Sur al avance del libre comercio en el marco de la OMC ha llevado a la UE y a EEUU a cambiar de estrategia para el mismo propósito: multiplicar tratados bilaterales como este en favor de las transnacionales y sus negocios de exportación. Ese es el motivo de la lucha indígena: rechazar un progreso que les roba su futuro.

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Gustavo Duch Guillot
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